Los universitarios no son ajenos a la celebración de las Fallas aunque los de la Politécnica y los de la Universitat tienen criterios distintos al respecto. Los primeros siguen los cánones de la tradición ortodoxa; los otros se inclinan por un planteamiento más abierto, como propuesta que quisieran hacer extendible a todo el tejido festivo del país. La Politécnica lleva plantando falla de manera oficial desde 1999, aunque hubo ensayos anteriores en Arquitectura. Sus 350 miembros han sido casi todos falleros y se reparten casi por igual entre estudiantes y personal PAS. La preside Elías Pérez, un profesor de la Escuela de Ingeniería del diseño. "Somos una falla", comenta su secretaria Beatriz Pérez, "como cualquiera de la ciudad, hasta con nuestro San José en la Ermita de Vera".
La Falla de la Universitat Vella se fundó en 1990. Presidida por Lluís Mesa, es conocida también por sus populares y multitudinarias verbenas en la céntrica Plaza del Patriarca. "Este año", explica Mesa, "no tenemos fallera mayor, ni fallera mayor infantil... nadie ha querido serlo", lo cual no les ha impedido continuar innovando. Han creado un grupo de teatro infantil y una colla de Dimonis que se encargará de prender el monumento de Víctor Valero, artista vinculado a l'Associació d'Estudis Fallers. "La mayor novedad", dice el presidente, "es que Valero ha integrado los dos cadafals, el infantil y el de los mayores en uno mismo, y al final arderán juntos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de marzo de 2004