Las bajas temperaturas de los últimos días junto al temporal de frío del pasado fin de semana han arruinado la cosecha de almendra catalana. Las cifras que se barajan son hipotéticas y no coinciden entre sí, pero todo apunta a que los daños serán cuantiosos.
El portavoz de la Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña (FCAC), Joan Segura, afirma que las pérdidas rondan los 9,5 millones de euros. Segura explica que en Lleida las heladas podrían haber afectado a más del 80% de un cultivo que ocupa 34.000 hectáreas, mientras que en Tarragona la producción anual de 10.000 toneladas podría reducirse este año a la mitad.
Por su parte, el sindicato agrícola Unió de Pagesos varía sensiblemente estas cifras. Esta organización señala que Lleida habría perdido el 70% y Tarragona el 90% de su producción de almendras. Entre el Camp de Tarragona y las comarcas del Ebro, la provincia de Tarragona dispone de unas 33.000 hectáreas de este cultivo, concentrado básicamente en la Terra Alta, con 12.000 hectáreas, y la Ribera d'Ebre. Estas dos comarcas han sufrido también pérdidas importantes en la cosecha de cerezas, que se verá reducida en un 80% como mínimo, mientras que los cultivos de cítricos de las comarcas del Monstià y Baix Ebre también se han visto dañados por las bajas temperaturas. En cualquier caso, los problemas de los agricultores no acaban aquí, pues las previsiones meteorológicas anuncian que el frío persistirá, por lo que las pérdidas podrían ser aún mayores.
El cultivo de almendros en Tarragona no cuenta con ningún tipo de seguro, debido a las duras condiciones de las aseguradoras que, según Unió de Pagesos, llegan a negar el seguro a los almendros en zonas donde no es excepcional que hiele. Así, el coordinador provincial del sindicato, Salomó Torres, pidió ayer que la Generalitat articule algún tipo de ayuda, en forma de créditos blandos o ayudas fiscales, de lo que ya existen precedentes en el sector de los frutos secos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004