Barry Bonds, el último gran bateador de la historia del béisbol de las Grandes Ligas, y otros tres jugadores de la élite, Jason Giambi, Benito Santiago y Gary Sheffield, recibieron esteroides y la hormona del crecimiento humano, según publicó ayer el diario San Francisco Chronicle.
El periódico asegura que ésa es la información que manejan las autoridades en el marco de una investigación sobre el laboratorio Balco, de suplementos alimenticios, al que se acusa de distribuir sustancias prohibidas. De acuerdo con fuentes de la investigación judicial, siempre según Chronicle, otros dos jugadores de béisbol y uno de fútbol americano las usaron igualmente.
Según la versión del diario, el preparador físico de Bonds, Greg Anderson, suministró los estimulantes, obtenidos del Bay Area Laboratory Co-Operative. Anderson y otras tres personas están acusadas de distribución de esteroides. Bonds, Giambi y Sheffield han negado que los hayan usado.
Bonds se negó a comentar la nueva versión al presentarse ayer en el campo de entrenamiento de su equipo, los Gigantes de San Francisco, en Scottsdale (Arizona). Su abogado, Michael Rains, declaró: "Seguimos negando vehementemente que Greg Anderson haya suministrado esas sustancias a Barry".
Giambi y Sheffield también se abstuvieron de hablar del tema en la sede de pretemporada de los Yankees de Nueva York en Tampa (Florida). Santiago, ahora en los Royals de Kansas City, fue compañero de Bonds en los Gigantes. El letrado de Anderson, Tony Serra, declaró la semana pasada que Bonds "jamás consumió sustancias ilegales" y que en una ocasión se le ofreció algo y lo rechazó. Como Anderson, también están acusados de participar en una banda de distribución de esteroides varios ejecutivos del laboratorio Balco, incluido su presidente, Víctor Conte.
Los otros jugadores que habrían recibido estimulantes de Anderson, según Chronicle, son el nicaragüense Marvin Benard, quien también jugó con los Gigantes; Randy Velarde y el linebacker de los Oakland Raiders, de la NFL, Bill Romanowski.
El diario dice que Anderson suministró estimulantes a Bonds desde 2001, año en que el bateador fijó un récord de 73 home runs (carreras completas tras un solo batazo) en una temporada. Su antecesor, Mark McGwire, ya retirado, sí admitió haber recurrido a los anabolizantes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004