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El euro cae a 1,22 dólares ante la posible rebaja de tipos por el BCE

El euro cotizó ayer a 1,2201 dólares, con una caída del 1,9% respecto al cierre del día anterior. Este descenso lleva al euro a los niveles marcados en diciembre del pasado año, lejos de sus recientes máximos de febrero, cuando superó los 1,29 dólares.

La principal razón del fortalecimiento del dólar se encuentra en que los inversores creen que el Banco Central Europeo (BCE) bajará los tipos de interés en su reunión de mañana. Una caída que respondería a las presiones de Alemania y Francia para debilitar el euro y propiciar la recuperación de las empresas con un aumento de sus exportaciones.

Las bolsas europeas también se han acogido a este argumento para subir. El Ibex 35 de la Bolsa española marcó un nuevo máximo anual (8.354 puntos) tras subir el 0,65%. Francfort se revalorizó el 1,13% y París el 0,97%, mientras que Londres ganó el 0,62%. En Estados Unidos, las bolsas siguen a la espera del dato del paro que se conocerá el próximo viernes. El Dow Jones perdía a media sesión el 0,56% y el Nasdaq cedía el 0,28%.

Greenspan y el yuan

La Reserva Federal estadounidense (Fed) se mostró ayer contraria a que China rompa con la paridad fija de su moneda, el yuan, con el dólar. Su presidente, Alan Greenspan, advierte de que esta medida puede perjudicar a la economía mundial porque el sector financiero chino no está en condiciones para soportar que el valor del yuan lo fije el mercado. Una posición que choca con la política de la Casa Blanca.

El presidente de la Fed lo tiene claro: "La eliminación de los controles de capital que restringen la capacidad de los inversores nacionales de invertir en el extranjero y vender o comprar divisas extranjeras podría causar una salida de depósitos chinos y desestabilizar el sistema".

Greenspan explica en la misiva que el sector bancario chino es "muy frágil" y "vulnerable" para abandonar inmediatamente su política de cambio. "La inestabilidad financiera en una economía de mercado emergente tan importante como la china pondría en riesgo las perspectivas económicas mundiales", advierte. Pero la Casa Blanca hizo caso omiso ayer a esta señal de alerta lanzada desde la Fed y volvió a repetir ayer que China debe moverse para que el valor de su moneda lo determinen los mercados financieros.

"Nuestra política sigue siendo la misma", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Scout McClellan. Es lo que le dijo el presidente George Bush al primer ministro chino, Wen Jiabao, en diciembre pasado y sobre la que Washington no piensa cambiar, a pesar de que se es consciente de la complejidad del cambio. La misma idea ha sido apoyada por los ministros de finanzas de los países más industrializados del mundo (G-7) y por la propia Comisión Europea, que lamenta que el euro esté absorbiendo el grueso de la depreciación del dólar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004