José Antonio García Andrade, ex decano de los forenses de Madrid y profesor del Instituto de Criminología de la Universidad Complutense, sostiene que lo normal en la identificación de cadáveres en accidentes y catástrofes es recurrir a las pruebas del ADN y aventuró que en el caso de los militares muertos en el siniestro del Yak-42 no se llevaron a cabo "quizá por una decisión política, porque había que enterrarlos pronto", informa Servimedia.
El experto forense opinó que el procedimiento seguido por el equipo médico militar trasladado a Trabzon (Turquía) para hacer el reconocimiento de los cadáveres "no parece muy ortodoxo", y aseguró que guiarse por unas fotografías para reconocer un cadáver no es lo más conveniente, ya que "depende de cuándo es la fotografía, de lo conservado que esté el cadáver y de muchas otras cosas". García Andrade vio "razonable" que los familiares tengan "muchas dudas" sobre la fiabilidad del proceso de identificación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004