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LA CAMPAÑA VA BIEN | ELECCIONES 2004

España y los marcianos

Este país es el pene (lo escribo así porque estoy contra la telebasura): unos señores con capucha blanca y boina hacen un comunicado y les contesta institucionalmente el presidente del Gobierno y los dos aspirantes a La Moncloa. La NASA anuncia que hay vidilla en Marte y nadie se inmuta. De campaña, de campaña... ¡Como si no hubiera nada más!

Además, el PP ha fijado ya sus mensajes: la oposición es un poco terrorista, España corre riesgo de desintegración, nos amenaza la pobreza y, por último, los extranjeros ya no se conforman con delinquir; encima nos colapsan la sanidad. (Ya verás cuando lleguen los marcianos a Madrid). Esperanza Aguirre lo ha descubierto: "Hay cubanos que alquilan un piso frente al hospital Gregorio Marañón sólo para entrar por urgencias". ¡Cubanos! Además de extranjeros, comunistas.

- A ver si con tanto mensaje de centro vamos a desmovilizar a nuestros votantes de derecha, Gabi -dice Rajoy, pasando página del periódico-. ¿Y esta sanción a Roberto Carlos, a santo de qué viene? Si no lo vio el árbitro, pues no lo vio. ¿Te ocurre algo?

Gabriel Elorriaga, jefe de campaña de Mariano Rajoy, está mohíno.

- ¿Tiene que ver tu malestar, Gabi, con algunos comentarios que detecto por ahí y que, no siendo críticas directas, ni lo contrario, es decir, indirectas, sugieren que mi estilo comunicativo adolece de exceso de circunloquio?

- Sabes mi opinión, Mariano: en los mítines limítate a leer.

- ¡Es que yo también tengo mi arte!

- El ego pierde a muchos políticos de talento. Lee, Mariano.

- ¿Pero no es muy frío leer?

- Yo te pongo animadoras en biquini, o le decimos a Urdaci que te incorpore risas, ¡pero lee y deja de dar vueltas a las frases! Al borracho, borracho; al asesino, asesino; al extranjero, delincuente. La política son cuatro reglas. Tú lo sabes.

- Conste que discrepo. Es como si, por decirlo así, y sin molestar a nadie, renunciáramos a yo qué sé, y qué más da, si me troncho de risa con lo que pienso para mis adentros. Ocupémonos de lo que de veras preocupa a la gente: ¿Tú sabes cómo hace Zidane ese regate, pisando la pelota?

- Fíjate, Jesús -dice ZP en otro punto de la ciudad- en la decisión del Constitucional sobre las células madre. Es una señal. El progreso es imparable. Tenemos que pensar ya en gobierno. Basta de comportarse como la oposición.

- De acuerdo, en gobierno. Me llama Maragall y me pide la catedral de la Almudena. Me cago en sus muelas y le digo que nosotros tenemos un modelo muy claro y que...

- ¡Jesús! Parece mentira que te creas la propaganda del PP.

- De acuerdo, perdona. Me cago en sus muelas y le digo que no tenemos nada claro el modelo y que llame más tarde. Veo que tampoco te gusta la respuesta. Vale, salgo a cerrar una central nuclear. Si no vuelvo antes de veinte años es que he mutao. Anda que... ¡cómo nos lo pasamos!

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004