La Mesa del Parlamento vasco decidió ayer, con la oposición de los representantes del PP y el PSE, presentar un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional contra la última decisión del Tribunal Supremo, comunicada la semana pasada a la Cámara, en el conflicto que enfrenta a ambas instituciones desde hacer casi un año.
Socialistas y populares acusaron al presidente, Juan María Atutxa, de "aumentar el caos" en el Parlamento vasco y de "crear conflictos permanentemente" al elevar a cuestiones de especial gravedad "las mayores nimiedades".
La decisión contra la que se elevará el recurso fue la desestimación de un incidente de nulidad promovido por el Parlamento, contra la decisión del Tribunal Supremo de anular cinco decisiones de la Mesa y la Junta de Portavoces de la Cámara, que produjeron juntas la negativa a disolver al grupo de la ilegalizada Batasuna. El Parlamento vasco considera que el Tribunal Supremo no tiene jurisdicción para anular sus actos.
La desestimación del incidente de nulidad, conocida ya el 18 de noviembre, no se comunicó al Parlamento vasco hasta el 23 de febrero. La semana pasada la mayoría de la Mesa, esta vez con el apoyo socialista, acordó pedir explicaciones al Supremo por el retraso. Los servicios jurídicos de la Cámara reiterarán que no hay previsión en el ordenamiento jurídico para que un órgano jurídico distinto al propio Constitucional pueda anular acuerdos no administrativos de órganos parlamentarios.
El vicepresidente segundo, Carmelo Barrio (PP), y el secretario primero de la Cámara, Manuel Huertas (PSE), criticaron la decisión, tras una reunión de la Mesa ayer además censuró a diputados de ambas formaciones por criticar a los servicios jurídicos de la Cámara por otros motivos durante un reciente pleno. Huertas resaltó la tendencia del presidente "a crear problemas allí donde no los hay y convertir en cuestiones de especial gravedad las mayores nimiedades, por lo que, en lugar de resolver conflictos, los crea permanentemente". También contrastó "la obsesión" de Atutxa en "el marcaje" a PP y PSE, con su "desinterés absoluto" por procurar a la Mesa un letrado mayor. El anterior dimitió hace seis meses, como medio de escapar al emplazamiento personal que le realizó el Supremo.
Por su parte, Barrio acusó a Atutxa de "aumentar cada día más el caos y la crisis" y consideró "un sarcasmo" el recurso al Constitucional por parte de un órgano que "se instala en el absoluto incumplimiento de la Constitución". El vicepresidente segundo de la Cámara acusó duramente a sus compañeros de Mesa del tripartito: "Aquí hay mucha mala fe", dijo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004