La Comisión temporal del Parlamento Europeo que analiza la catástrofe del Prestige ha finalizado el borrador de su informe con conclusiones que desairan la postura mantenida por el Gobierno español. No gusta a los europarlamentarios la insistencia del Ejecutivo en defender, y en volver a repetir si hiciera falta, la decisión de alejar el buque de la costa, ni que año y medio después del desastre sigan sin conocerse los resultados de las investigaciones oficiales españoles sobre lo ocurrido. El informe definitivo se votará el próximo 5 de abril, pero socialistas, verdes y liberales no esperan ningún cambio en la orientación del dictamen.
El informe sobre el refuerzo de la seguridad marítima, cuyo ponente es el liberal belga Dirck Sterckx, deja en evidencia la actuación del Ejecutivo español en la crisis del Prestige. La propuesta de resolución "manifiesta su preocupación ante la insistencia de las autoridades españolas, a través del comisionado Francisco Uría Fernández, de que en caso de repetición de una catástrofe como la del Prestige se volvería a decidir alejar el buque de la costa".
El dictamen "constata con preocupación que casi año y medio después de la catástrofe del Prestige aún no se han concluido o publicado todas las investigaciones acerca de las causas y circunstancias de la catástrofe".
Sterckx es el autor único del informe, elaborado tras escuchar a una nutrida relación de testigos y especialistas, incluidas autoridades políticas de los países vecinos, sin que el Gobierno español enviara un representante más alto que el comisionado Francisco Uría. La ministra de Medio Ambiente, Elvira Rodríguez, que había manifestado su disposición a acudir a Bruselas, finalmente no lo hizo. Rosa Miguélez, la socialista que es vicepresidenta de la comisión parlamentaria, indicó ayer que el ponente había tomado buena nota de "este intento del Gobierno de rebajar el nivel" de las pesquisas del comité.
La propuesta de resolución, donde se expresan dudas sobre que el doble casco sea la panacea, será enriquecida en futuras fechas con diversas enmiendas que, según Miguélez, no afectarán al contenido crítico del documento para con la actuación del Gobierno español. Los liberales, que podrían decidir el equilibrio entre la izquierda y los conservadores en la comisión, difícilmente van a desautorizar al ponente.
"Muchas cosas extrañas"
Los socialistas van a introducir enmiendas relativas a las condiciones de trabajo en la mar y sobre la pertinencia de establecer una cadena de mando que tome decisiones profesionales y sea una autoridad independiente. Miguélez señaló ayer que el naufragio del Prestige ha hecho también evidente que "hay que arrojar luz en el transporte marítimo y sanear el sector, donde se ha visto muchas cosa extrañas y hay demasiadas banderas de conveniencia, incluida la de Mongolia".
Queda para más adelante profundizar en el asunto de los puertos refugio, aunque es probable que haya alusiones a la necesidad de su desarrollo en el informe final.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004