El 22 de noviembre de 2003, el BOE, en su número 280, publicó la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS), por la cual la función del psicólogo en todas sus campos de intervención queda seriamente perjudicada. El objeto de estudio de la Ciencia de la Psicología es el comportamiento humano, trastornos mentales y problemas psicosociales, siendo su meta la mejora y el reestablecimiento del bienestar mental y social de las personas.
A partir de la entrada en vigor de la LOPS, tanto a los futuros licenciados como a los profesionales en activo se les restringe su actuación laboral, prohibiéndonos el diagnóstico, tratamiento y evaluación en cualquier ámbito de actuación (psicología clínica, social, educativa, forense, organizacional) sin haber opositado a las plazas ofrecidas por el Ministerio de Sanidad y Consumo, que en la actualidad son claramente insuficientes (74 al año para varios miles de licenciados/ as en toda España).
Por tanto, ningún psicólogo/ a estaría legalmente autorizado para la evaluación, diagnóstico y tratamiento de los trastornos mentales y del comportamiento, es decir, a hacer lo que venimos haciendo hasta ahora y para lo que estamos preparados.
Nuestra actuación queda restringida al tratamiento de los misteriosos "fenómenos psicológicos" cuando durante los cinco años de formación académica siempre se ha trabajado sobre la base de los manuales clasificatorios de trastornos psicológicos (DSM y CIE).
La sociedad va a quedar desatendida en sus demandas a los servicios tanto públicos como privados, que serán asumidos por profesionales cuyas áreas de especialización son otras.
Por todo ello, desde ámbitos académicos, asociaciones de estudiantes y profesionales estamos movilizándonos para derogar esta ley, invitamos a la colaboración ciudadana.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004