La movilización de voluntarios y efectivos de la Cruz Roja para encontrar pistas sobre el paradero de Aurora Mancebo, una joven de 24 años que se encuentra desaparecida desde el pasado 27 de febrero, terminó ayer sin pistas tras una batida en la que participaron unas 200 personas y que cubrió la totalidad del término municipal de Tarragona. Aun así, una llamada a la policía de una pareja que aseguraba que habían visto a la joven pidiendo limosna en Barcelona ciudad llenó de esperanzas a la familia, que cree que Aurora está retenida en contra de su voluntad.
"Salió de casa sin el móvil, sin dinero y sin documentación", afirmó ayer Ángel López, portavoz de la familia, que también alertó de que la joven, de tendencias depresivas, tiene que disponer de una medicación que en caso de no tomar podría provocarle desorientación. Sin embargo, este mismo portavoz aseguró que Aurora "no tenía ningún motivo" para abandonar a su familia por su propia voluntad.
El concejal de Tarragona Agustí Mallol (CiU) explicó que la búsqueda organizada ayer en la ciudad fue "exhaustiva" y que incluso participaron en ella perros de Protección Civil. Aun así, la jornada no aportó pistas, pero el concejal explicó que ha solicitado a la empresa Repsol un helicóptero para poder sobrevolar hoy el municipio en busca de algún indicio.
La desaparecida llevaba unos pantalones azules y un abrigo acolchado marrón cuando salió de casa. Mide 1,65 metros y pesa 65 kilos, y tiene un tatuaje de pequeñas dimensiones en el hombro derecho. Las primeras investigaciones de la policía se centraron en zonas de ocio nocturno de Tarragona y Salou, y se han recibido numerosas llamadas que sitúan a Aurora en Lleida y Barcelona.
Al final de la batida, la pareja que dijo haber visto a Aurora se reunió en la comisaría con los padres de la joven para explicarles con detalle dónde y en qué condiciones la vieron.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de marzo de 2004