Los presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia (TSJ) de las comunidades autónomas, reunidos en Madrid la semana pasada, han reclamado el desarrollo legislativo del artículo 152 de la Constitución, que consagra a los TSJ como órganos que culminan la organización judicial en el ámbito de sus respectivos territorios.
Entre las conclusiones del encuentro, los presidentes mantienen que las instancias jurisdiccionales de cada territorio deben agotarse en sus respectivos tribunales superiores autonómicos "sin perjuicio de la función superior del Tribunal Supremo como máximo órgano en todos los órdenes jurisdiccionales, en su función de unificación de doctrina y supremo intérprete de la ley".
La propuesta de los presidentes de los tribunales superiores coincide en lo sustancial con la contenida en el programa electoral del PSOE, que el pasado enero fue profusamente descalificada por el Gobierno como "equiparable al modelo judicial de [el lehendakari] Ibarretxe".
Quizá por ello el comunicado difundido por los presidentes de TSJ se apresura a añadir que "tal desarrollo no implica la disgregación o desterritorialización del Tribunal Supremo, órgano único y superior del Poder Judicial del Estado".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de marzo de 2004