Un representante de la soberanía popular, el diputado del PP por Málaga Pablo Izquierdo, ha cargado a la ONG que preside gastos por los que ya cobra dietas como parlamentario. Además, con los dineros públicos que recibe (vía ONG) ha contratado a su hermano como director de proyectos y a su mujer como administrativa, según ha informado la Cadena Ser.
Durante las movilizaciones que la Plataforma 0'7 impulsó para conseguir una Ley de Cooperación de calidad, recuerdo que el mencionado diputado se oponía a destinar el 0'7 del PIB a programas y proyectos de desarrollo, alegando que la economía del país no lo permitía.
Por lo visto, la economía del país sí permite disponer de fondos públicos -vía la exígua cantidad de dinero destinado a cooperación, así como el 0,52 del IRPF- para pagarse comidas en restaurantes de lujo y en locales de hostelería nocturnos.
La Ley de Cooperación fue aprobada con los votos del PP y su principal valedor fue Pablo Izquierdo que, posteriormente, se convirtió en presidente de la Fundación Iberoamérica Europa. Quién participó en la elaboración de la ley hoy actúa interpretando esa ley. Porque uno de los principales caballos de batalla de la discusión que tuvimos en torno a la Ley de Cooperación fue la exigencia de control y transparencia de los dineros públicos destinados a los países empobrecidos. Pero siempre se nos argumentó que cuanto menos control mejor, y que de esta manera se beneficiarían los pueblos del sur.
Por lo visto, después de seis años de vigencia de la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo sólo nos quedan los hechos de que un diputado, presidente de una ONG, ha utilizado fondos públicos para colocar a familiares y pagarse sus salidas nocturnas, mientras el 0'7 del PIB destinado para los países del sur queda cada vez más lejos. El señor Izquierdo debe devolver ese dinero que es de los más desfavorecidos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de marzo de 2004