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Centenares de peces mueren asfixiados en el tramo final del río Segura por falta de oxígeno

El río Segura ha registrado una nueva mortandad masiva de peces. En el tramo del cauce que discurre entre los términos municipales de Rojales y Guardamar del Segura, centenares de carpas aparecieron suspendidas e inertes en el agua debido a un caso de asfixia motivado por la falta de agua. Estos son los primeros indicios que aportaron en su investigación los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Segura y del Seprona que se desplazaron a la zona afectada, aunque ayer todavía no se descartaba que la mortandad hubiera estado provocada por un vertido contaminante. El rastro de carpas sin vida se descubrió el domingo en un punto del río que se sitúa entre Rojales y Guardamar y en donde el curso del agua efectúa una retención que en ocasiones provoca el estancamiento de los peces.

Según explicó el alcalde de Rojales, del PSPV, la escasez de agua podría haber impedido el tránsito normal de los animales que habrían muerto por la falta de oxígeno tras el descenso abrupto del nivel del cauce. "De momento los técnicos no aprecian señales de ningún vertido tóxico en la zona y ésta es la conjetura que cobra más fuerza, pero tendremos que esperar a que analicen las muestras que han tomado para dar una explicación fidedigna", subrayó Antonio Pérez. Los alcaldes de los dos municipios afectados por la mortandad de peces avisaron ayer a los responsables de la Confederación que se desplazaron a la zona para proceder a las labores de retirada de los animales y para recabar información sobre las causas de este perecimiento en masa. Con este fin, tanto los técnicos del organismo de cuenca como varios responsables de la unidad del Seprona de la Guardia Civil tomaron muestras del agua y en las próximas horas aportarán los datos que se derivan de su análisis.

"Es la novena ocasión que se repite esta situación y ya es escandaloso", declaró ayer el portavoz de la comisión Pro-Río Segura, José Antonio Muñoz Grau, lo que, a su entender, "denota el pésimo estado del Segura aunque nuestras autoridades se empeñen en convencernos de que su estado es estupendo".

Muñoz Grau arremetió contra el presidente de la Confederación, Juan Cánovas, y cuestionó la política hidráulica que ha seguido este organismo bajo el dictado del Partido Popular, aunque se congratuló de que los resultados de la reciente jornada electoral permitan augurar un panorama diferente. "El mismo día que el PP perdía las elecciones generales y el Gobierno, se produjo esta mortandad como una metáfora del fin de su etapa en la Confederación", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de marzo de 2004