Hace apenas seis meses, el profesor José Luis Sampedro, profundo conocedor de la historia contemporanea, señalaba pesimistamente en las últimas páginas de su magnífico libro Los mongoles en Bagdad que "es difícil que ocurra algo iluminador de la verdad a tiempo, porque las elecciones están demasiado cerca...". Afortunadamente nuestro querido profesor se equivocaba en esta ocasión. En la hora más trágica y precisamente porque alguien quiso oscurecer la verdad, ésta nos iluminó a todos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de marzo de 2004