Entre la torre Galatea del Museo Dalí y la casa natal del artista hay una distancia de una butifarra daliniana. Figueres incorporó ayer la surrealista unidad de medida al anecdotario del Año Dalí. El récord Guinness se consiguió con 770 metros de tripa rellena de carne endulzada. Dalí era un acérrimo defensor de la butifarra dulce, con la que sorprendía a sus visitantes extranjeros.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de marzo de 2004