Un grupo de alumnos de quinto de Primaria del colegio público Jaime I de Sant Vicent del Raspeig (Alicante) se preguntó cómo es posible que los aviones, unos aparatos tan grandes y pesados, puedan volar. Los curiosos investigadores se documentaron y plantearon un ejemplo práctico. El resultado fue la confección del trabajo titulado ¿Cómo funciona un motor a reacción?, que ha sido galardonado con el primer premio en el Concurso Escolar de Ciencia "Equipo investigador" que acaba de otorgar el Ministerio de Educación con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Al concurso se presentaron un total de 90 trabajos realizados por 900 escolares.
El profesor coordinador, José Luis Uceda, reconoció que el premio ha sido "un aliciente, están emocionados y contentísimos". El jurado valoró en especial, además de la investigación, el trabajo en equipo en el que han colaborado todos. Los alumnos galardonados, que tienen entre 10 y 11 años, son: Cristian Bejas, Camila Benito, Celia Blanco, Juan Furrió, Patricia García, José Luis Martínez. Adrián Moltó y Jorge Trigueros.
"Nuestro primer experimento funcionó, todos saltamos de alegría", recuerdan
El profesor destacó que utilizaron su tiempo libre de recreo para hacerlo y "se esforzaron mucho". Uceda explicó cómo "recorrimos el proceso investigador desde el principio: tener la idea, buscar información, hacer un diseño, buscar los elementos, observar y comprobar la experiencia".
Los intrépidos investigadores buscaron la teoría en los libros y luego, "ya que construir un avión era muy complicado", comentó Jorge Trigueros, "hicimos un camioncito a reacción" para comprobar cómo se cumple el principio físico de acción-reacción. El origen de la investigación surgió porque el padre de Juan practica aeromodelismo y su hijo siempre se preguntó cómo funciona un motor a reacción. De inmediato sus compañeros se emocionaron con la propuesta y empezaron a buscar en los libros. Entonces encontraron cómo los motores a reacción o de chorro están formados por un generador de gases muy calientes y rápidos, además de una tobera que los proyecta hacia atrás a modo de un potente chorro (acción). La impulsión del motor hace que el aparato o vehículo avance (reacción).
El grupo investigador se documentó bien y se remontó hasta finales del siglo I antes de Cristo para comprobar cómo Herón de Alejandría, matemático y físico de la antigüedad, construyó una eolipila, una especie de molinete a vapor, que sirvió para demostrar cómo por reacción a la corriente de vapor saliente la esfera comenzaba a rodar. Siguiendo algunos ejemplos, primero diseñaron sobre la pizarra el modelo: un camión de juguete con un minimotor de reacción de vapor de agua. Al día siguiente cada uno se encargó de aportar un elemento: camión, mechero de alcohol, nivel, cinta métrica, matraz, tapón, pajillas, tornillos, chapitas, alicates, alambre y tijeras. "Cogimos un camión le pusimos un mechero de alcohol en el volquete y encima una probeta con agua, pusimos un tapón y cuando el agua se calentó y se hizo vapor, saltó el tapón y el camión se movió 8 centímetros", explicó José Luis Martínez que comprobó, junto a sus compañeros, cómo la fuerza de acción movió los gases y el tapón en una misma dirección y la fuerza de reacción movió el camión en la contraria, al igual que ocurre con los aviones. "Nuestro primer experimento funcionó, todos saltamos de alegría como si hubiéramos marcado un gol, gritamos y nos abrazamos", recordó Jorge Trigueros que junto a sus compañeros ha comprobado qué "divertida" puede llegar a ser la ciencia.
Ahora quieren construir un volcán para seguir experimentado. El premio, además de la distinción y el reconocimiento, consiste en un viaje a la Ciudad de las Ciencias de A Coruña y la suscripción gratuita a una revista de ciencia. Hace unas semanas acudieron al ministerio en Madrid para recibir el diploma. Para muchos de estos alumnos fue la primera vez que subieron en avión y, entonces, entendieron a la perfección el principio de acción y de reacción.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de marzo de 2004