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CÁDIZ | RADIOGRAFÍA SOCIAL

Viviendas remozadas

El último Anuario Social de España, publicado la semana pasada por La Caixa, profundiza en su análisis sobre el bienestar con la elaboración de una docena de índices. Los responsables del estudio certifican una lenta tendencia a la equiparación entre las comunidades autónomas. Según el resultado de esos índices, simplificados en una escala del 1 al 10 con el 5 como media española, Andalucía se encuentra en valores cercanos al promedio nacional en todos los aspectos, excepto en renta, empleo y oferta educativa, cultural y de ocio, en los que se encuentra entre las comunidades más alejadas del nivel nacional. Navarra y País Vasco alcanzan los mejores valores de bienestar, aún con suspensos en seguridad ciudadana y convivencia.

La renovación del parque de viviendas y su bajo precio con relación a otras provincias dan a Cádiz una buena valoración en este aspecto. Una evolución que se refleja, por ejemplo, en el cambio experimentado por José Manuel García y María José Sevilla, un matrimonio joven con una niña de cuatro años que hasta hace poco vivían en una infravivienda. El edificio, ubicado en el barrio de Santa María del casco antiguo gaditano, presentaba un lamentable estado de conservación que el propietario no hacía nada por remediar. Las denuncias de los inquilinos llevaron al Ayuntamiento de Cádiz a declarar la vivienda en ruina y ordenar el desalojo inmediato y la posterior expropiación. Gracias al programa de rehabilitación de la Consejería de Obras Públicas, éste y centenares de inmuebles más han sido o están siendo rehabilitados sin coste para los inquilinos.

- Bajos ingresos. Cádiz está entre las provincias con peor renta per cápita.

"Hemos pasado de vivir en la humedad más absoluta y con miedo a derrumbes cada vez que llovía, a tener una vivienda que después de la rehabilitación es totalmente nueva", detalla José Manuel, quien a la hora de describir su nuevo hogar no se cansa de repetir que tiene "mucha ventilación y mucha luz", Su experiencia es la de miles de familias del casco antiguo que han podido además equipar las viviendas con muebles nuevos y ajustados a sus necesidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004