La renta familiar por habitante apenas alcanza en Granada un 80% de la media española. En la casa de Josefa Espigares, lo poco que entra tiene que alcanzar para muchos. Esta empleada de limpieza jubilada y viuda comparte techo con tres de sus cuatro hijos (de 39, 37 y 28 años) a los que saca adelante con una pensión mensual que no llega a los 600 euros. Con esos ingresos, el fin de mes empieza la primera semana para esta familia de la barriada de Haza Grande, en Granada. "Cuando me llega el dinero me voy corriendo al mercado para hacer la compra y así hasta que cobre otra vez", explica desde su mesa camilla. De los tres hijos que tiene, sólo Manuel, el mediano, trabaja esporádicamente como albañil. "Aquí estamos olvidados", apunta su hermano Juan. Josefa y sus hijos pasarán un día más delante de la tele. A su pesar, no tienen nada mejor que hacer.
- Buen nivel educativo. Formación y condiciones laborales, puntos fuertes.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004