El ladrillo ha crecido tanto en la costa que se ha comido muchos cauces de arroyos. Eran ramblas secas, apetecibles para construir y ahora son un enjambre de construcciones con embovedados insuficientes por los que tiene que pasar el agua cuando llueve de forma torrencial. Las inundaciones de Rincón de la Victoria (Málaga), debidas al excesivo urbanismo y al abovedamiento de los arroyos, han destapado la situación del litoral del ladrillo. La situación se repite en toda la costa. Éste es un repaso, no exhaustivo y de este a oeste, de la situación en el litoral andaluz, la zona que concentra más puntos de riesgo de inundaciones.
- Almería. El ladrillo se impone. Una de las provincias con mayor riesgo de inundaciones es Almería. Ayuntamientos de izquierdas y derechas han permitido "atropellos urbanísticos", según Ecologistas en Acción. Existen decenas de ejemplos, aunque destaca Aguadulce, en Roquetas de Mar. El impresionante cauce de la rambla ubicada frente al Palacio de Congresos no ha sido obstáculo para los constructores a la hora de urbanizar. "Al encauzar, se estrecha el cauce y el agua baja con mucha más velocidad. En Aguadulce le han quitado anchura al cauce para construir", explica Francisco Toledano
"En Fuengirola no queda un arroyo al aire libre y es difícil arreglar la situación"
Las ramblas de Almería albergan decenas de nuevas urbanizaciones
, de Ecologistas en Acción.
En el levante destacan las poblaciones de Aguamarga y Las Negras, en el municipio de Níjar. La primera tiene asentado la parte occidental del pueblo sobre la desembocadura de una rambla. En Las Negras ocurre lo mismo. La urbanización de Ejido Beach constituye otro de los ejemplos más alarmantes, porque se asienta sobre unas antiguas salinas. Para urbanizar, levantaron el terreno y crearon un muro de tierra que durante tres años perjudicó a los invernaderos cuando llovía. El ayuntamiento acometió entonces unas obras como aliviadero de las aguas. "Esa urbanización acabará un día en Marruecos. Si dice de llover, el aliviadero no será suficiente", sentencia Toledano.
Vera tampoco escapa al problema. La urbanización Pueblo Laguna, cuyo nombre ofrece pistas sobre las condiciones del terreno, está construida en una zona baja muy cerca del río.
- Granada. Un río seco no tan seco.
Granada no escapa a los problemas de inundaciones. El pueblo de Albuñol se encuentra situado sobre una rambla. El 19 de octubre de 1973, la rambla, desbocada, acabó con la vida de más de 50 personas. Entonces fue desviada para evitar el pueblo. El desvío, con un nuevo cauce, se muestra insuficiente cada vez que llueve y el agua sigue llegando a las casas. Los ecologistas aseguran que no soportaría una lluvia intensa.
Además de la rambla de Albuñol, lo peor está en Almuñécar. El Río Seco tiene un nombre que infunde confianza, pero más de una vez se ha desbordado. Cuando lo ha hecho se ha llevado por delante todos los coches que aparcan allí los vecinos de Almuñécar. El río llega hasta la playa por el centro de la ciudad. Y en los últimos años, las construcciones han comenzado a acercarse al cauce de forma inquietante. Otros puntos peligrosos son el Río Verde y el Guadalfeo, en Salobreña.
- Málaga. Sin salida. Lo peor de las inundaciones de Rincón de la Victoria es que habían sido predichas (incluso qué calles se iban a inundar) por un estudio de la Sociedad de Desarrollo de la Diputación de Málaga. El estudio destacaba como causas los embovedados insuficientes sobre los arroyos, el paseo marítimo que hizo de dique, y las construcciones, muchas de ellas ilegales, en la parte alta del pueblo. El alcalde de Rincón, José Domínguez Palma, reconoce las críticas de los vecinos, que desde el primer momento apuntaron al urbanismo excesivo, y ahora asegura que derribará las casas que sean necesarias. En 2001, el pueblo sufrió inundaciones. "En la vida he visto yo inundaciones, y en tres años dos enormes. Y justo desde que taparon los arroyos", denuncia un vecino sobre los cauces reventados por la fuerza del agua. Rincón de la Victoria es el caso más exagerado de la costa del Sol. Durante ocho años, el ayuntamiento, del PP, permitió el urbanismo en cualquier parte. Pero hay más. El secretario general de Aguas de la Consejería de Obras Públicas, Joan Corominas, explica que uno de los municipios que más les preocupa es Fuengirola. "En Fuengirola se ha construido todo y ahora es muy difícil de reconducir la situación. Es más, si queda un metro al aire libre de cauce, el ayuntamiento insiste en urbanizarlo".
- El punto negro de Cádiz. Chiclana de la Frontera (Cádiz, 65.000 habitantes) es una de las localidades que mayor crecimiento demográfico y económico desde los años 80. Esta pujanza no ha ido acompañada en ocasiones de un desarrollo urbanístico controlado. El ejemplo más revelador se ha producido en la barriada La Longuera, una zona ribereña del río Iro (con cauce pequeño pero con régimen torrencial) que ha sido víctima de numerosas inundaciones en las últimas décadas. Los regidores municipales no sólo no han corregido esta situación, según Ecologistas en Acción, sino que han permitido mayor edificación en esta zona al declarar urbanizables terrenos inundables.
Lo mismo ha ocurrido con otra zona anexa de marismas inundables donde el Ayuntamiento de Chiclana, gobernado por el PSOE con mayoría absoluta, auspició a finales de los 90 la construcción de un polígono industrial. La tercera zona con peligro de inundaciones ante la crecida del río Iro es la nueva barriada de las Albinas que, como recuerda Juan Clavero, coordinador regional de Ecologistas en Acción, significa zona encharcable. Colindante con el parque natural y sobre unas marismas desecadas, las urbanizaciones construidas tienen una densidad alta de edificabilidad con el consiguiente riesgo de inundaciones.
Los técnicos municipales restan valor a esta posibilidad porque sostienen que es "muy difícil" que se den dos factores para el desbordamiento del río Iro: que haya marea alta y que caiga una gran tromba de agua. "Es difícil que coincidan, pero el día que ocurra ya no habrá solución", denuncia Clavero.
- Huelva. El Rocío. La costa de Huelva es una de las zonas con menos riesgo de inundaciones. La localidad de Gibraleón sufrió importantes inundaciones en 1989 por la crecida del río Odiel. Pero hace siete años se construyó un muro de contención, según el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Gibraleón, Juan Serrato. La última vez que las crecidas provocaron allí inundaciones fue en 1997. Los ecologistas denuncian también que El Rocío corre peligro de inundarse al discurrir cerca del arroyo Caño Marín.
Con información de María José López Díaz, Manuel Altozano, Rafael Méndez, Fernando Pérez Monguió y Luis Eduardo Siles.
Un plan de riesgos ya antiguo
La prevención de avenidas en zonas urbanas es algo estudiado. La Consejería de Obras Públicas presentó el 2 de julio de 2002 un plan de prevención de avenidas. El plan detallaba 1.099 puntos de riesgo de inundaciones, clasificados en cuatro niveles. De ellos, 115 se consideraban prioritarios.
El plan contemplaba una inversión de 235 millones de euros hasta 2015, repartidos entre los ayuntamientos (10%), la Junta (35%) y el Gobierno (55%). La Junta asegura que es muy complicado saber cuánto se ha invertido exactamente desde que se presentó el documento.
Pese al documento, el secretario general de Aguas de la Consejería de Obras Públicas, Joan Corominas, afirma que la situación en la costa ha empeorado desde que apareció el plan.
La prueba, reconoce, es que Rincón de la Victoria no tenía ningún punto de máximo riesgo. Rincón tiene, según el plan, ocho arroyos susceptibles de desbordarse, pero ninguno está clasificado como prioritario.
Corominas reconoce que la realidad ha dejado antiguo el plan. "Hemos visto los daños en Rincón, con los embovedados y efectivamente hay que recatalogar los puntos de riesgo, porque lo que había allí es evidente que tendría que ser de actuación prioritaria". Corominas alega que la Confederación Hidrográfica del Sur embovedó los arroyos en 2001, después de que la Junta hubiese estudiado la zona, y apunta directamente al urbanismo, al uso del cemento.
El secretario general de Aguas teme que, de rehacer el estudio, el número de puntos supere con creces los 1.099 de 2002. Asegura que no puede distinguir en el color de los ayuntamientos que han permitido el urbanismo. "Lo han hecho ayuntamientos gobernados por la izquierda y por la derecha".
La consejera de Obras Públicas, Concha Gutiérrez, reconoce que el principal problema está en la costa, pero matiza que llega hasta la costa Azul. "Tenemos que cambiar la mentalidad de urbanizar, y pensar que el agua tiende a ir por su sitio. No se puede pensar que lo más sencillo para seguir construyendo es tapar un río y desviar su cauce".
Ése es uno de los proyectos estrella del ayuntamiento de Málaga, que pretende recuperar para la ciudad el cauce del río Guadalmedina. "Sin conocer a fondo el proyecto, puedo decir que la filosofía no me gusta y que estas obras a veces se pagan muy caro", según Corominas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004