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Tres detenidos y varios heridos en un choque entre 'okupas' y policías en Valencia

Los antidisturbios persiguieron a los manifestantes por varias calles de la ciudad

Una protesta de más de un centenar de okupas por el desalojo de un edificio en Valencia acabó ayer en un duro enfrentamiento entre las unidades de antidisturbios y los manifestantes, que se saldó con varios heridos. La policía cargó contra ellos tras impedir que cortaran una vía principal y emprendió su persecución por varias calles. Los manifestantes lanzaron piedras y tumbaron contenedores. Según la policía, hay tres detenidos, pero fueron más los retenidos en el choque.

El inicio de la manifestación no autorizada estaba previsto hacia las seis de la tarde en las inmediaciones del Pont de Fusta, cerca de la calle de Zelúa, en el barrio de Zaidía, donde el pasado lunes fue desalojado un edificio ocupado desde hace varios años. Okupas y simpatizantes del movimiento comenzaron a reunirse a media tarde frente a la casa, fuertemente vigilados desde el primer momento por la policía, que desplazó a la zona cerca de una docena de furgonetas de antidisturbios que vigilaban la estación del tranvía, la salida hacia el nuevo cauce del Turia y las inmediaciones del edificio desalojado, que los afectados llaman "La Vía" y en el que afirman funcionaba "el centro social La Venganza". Los agentes reclamaron la documentación a los jóvenes congregados, que permanecieron reunidos cerca de una hora antes de desplegar una pancarta e iniciar un recorrido improvisado por las calles cercanas. Flanqueados por numerosos antidisturbios, los manifestantes corearon consignas de apoyo al movimiento okupa -"contra la especulación, ocupación"- y contra la policía.

La tensión entre la cabecera de la manifestación y los policías aumentó cuando la marcha llegó al nuevo cauce del Turia, donde los agentes impidieron que los jóvenes cortaran el tráfico. Al obligarles a tomar una calle lateral, se encendió la chispa y comenzó el choque y las carreras.Los manifestantes pretendían cortar la calle de Guadalaviar, junto al nuevo cauce del Turia, y llegar al casco histórico, pero el férreo cordón policial les obligó a tomar la calle del Poeta Monmeneu, donde se plantaron ante los antidisturbios y corearon de nuevo sus lemas. Uno de los agentes intentó que prosiguieran su marcha y golpeó con su porra la pancarta de cabecera -"Por el derecho a techo, contra la propiedad privada, okupa y resiste"-, lo que fue respondido a gritos por los manifestantes. Pocos segundos después, la manifestación, que había transcurrido sin incidentes durante casi una hora, degeneró en un enfrentamiento a la carrera por varias calles de la ciudad.

Los antidisturbios utilizaron sus porras contra los manifestantes, varios de los cuales sufrieron heridas, y comenzaron a perseguirlos a pie y en las furgonetas. Los okupas, por su parte, lanzaron varias piedras de gran tamaño y tuercas contra los policías. Según explicaron anoche fuentes de la Jefatura Superior de Policía, un agente también resultó herido en la confrontación.

Los manifestantes se dispersaron en varios grupos. Uno de los más numerosos salió a la carrera por la calle de Alfambra, disparando petardos de gran potencia que envolvieron en un denso humo a los policías. Los manifestantes también volcaron varios contenedores para cortar el paso a los vehículos policiales.

Los antidisturbios decidieron entonces retornar a las furgonetas para coger sus escudos. Las carreras continuaron por la avenida de la Constitución, ante la mirada atónita de vecinos de los edificios y los conductores.

Durante la persecución, la policía retuvo a al menos cuatro manifestantes y los metió en sus furgonetas. También trasladó a la Jefatura Superior a varios jóvenes detenidos en las Torres de Serrano, ya que durante la manifestación presuntamente retiraron la senyera que ondea en el monumento para sustituirla por su propia bandera. La policía no tardó en retirarla y reponer la senyera. Aunque fueron más los manifestantes trasladados a las dependencias policiales, el balance anoche era de tres detenidos, acusados de provocar disturbios e intentar cortar el tráfico. Fuentes de la Jefatura explicaron que se les tomaría declaración antes de decidir si se les deja en libertad o pasan a disposición judicial.

Según los participantes de la protesta, el edificio desalojado el pasado lunes era "la casa ocupada más antigua de Valencia" y daba "techo" a varias personas, además de realizar actividades culturales. El desalojo forzoso fue respondido por los afectados con una primera manifestación de protesta. Menos numerosa que la de ayer, la protesta transcurrió sin incidentes. Durante la semana, sin embargo, varias inmobiliarias denunciaron pintadas en sus locales y que se habían sellado cerraduras con silicona y pegamento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004