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Indignación en La Sangueta por el plan de Alperi para expropiarles

Los residentes de La Sangueta piden a la oposición que no les utilicen como arma política

"Queremos hacer notar públicamente la ofensa sentida por la totalidad del vecindario". Los residentes del barrio alicantino de La Sangueta protestaban así ayer, por escrito y en una rueda de prensa, ante la pretensión del alcalde de la ciudad, Luis Díaz Alperi, del PP, de expropiarles sus viviendas para construir un palacio de congresos. Una representación vecinal de este barrio convocó ayer a los medios de comunicación para transmitir la incertidumbre de los residentes del barrio, quienes temen quedar en la calle. Los vecinos pidieron "serenidad" a la oposición.

El barrio de La Sangueta de Alicante está junto al mar, y es una zona muy humilde y golosa para los promotores, a tiro de piedra del centro urbano y pendiente de desarrollar. Al norte de este barrio portuario se ha levantado, por imperativo del Tribunal Supremo, el mayor centro comercial de Alicante. Es un barrio enclaustrado, de potencialidad urbanística extrema que en cualquier ordenación urbanística ocuparía un lugar preferente en la ciudad. Los vecinos demostraron ayer que conocen las posibilidades del enclave. Y no rechazaron que en la amplitud del mismo, con privilegiadas balconadas al mar de titularidad pública, se alce un palacio de congresos. Pero sí censuraron, y con vehemencia, que el alcalde de la ciudad declare públicamente que va a expropiar las viviendas para reurbanizar la zona y construir un palacio de congresos.

El sacerdote del barrio recibió ayer a los periodistas en el único espacio público del lugar, una pintoresca iglesia que hace las veces de centro social de la barriada. "El barrio entero lamenta y denuncia que nadie del Ayuntamiento nos haya comunicado que el alcalde piensa poner el palacio de congresos". Junto al sacerdote, que polarizaba la protesta, vecinos del barrio expresaron con una interrogante su enfado: "¿Cómo es posible que nos enteremos por la prensa y por la radio que nos van a expropiar nuestras casas?". Los partidos en la oposición municipal, PSPV y EU, que han criticado la propuesta del alcalde, también recibieron un toque de de atención: "Vale que se critique la operación, pero nuestras casas son sagradas y ajenas al juego político", proclamó un portavoz vecinal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004