Los primeros resultados de las elecciones generales celebradas en Sri Lanka el viernes dan el 47% de los votos a la Alianza para la Libertad, el partido que dirige la presidenta Chandrika Kumaratunga. Con más del 70% de los votos escrutados, todo apunta a que el Partido de Unidad Nacional del primer ministro, Ranil Wickremesinghe, ha sufrido un marcado retroceso que le deja con el 37% de los votos, lo que supondría que Wickremesinghe tiene que dejar el Gobierno y el fin del proceso de paz iniciado en 2002, que ha dado al país los dos años más pacíficos del último cuarto de siglo.
En noviembre y tras dos años de difícil cohabitación, Kumaratunga acusó a Wickremesinghe de hacer "muchas concesiones" en el proceso de paz a los Tigres de Liberación, que pretenden la segregación del norte del país, y la presidenta, cuyas actitudes son con frecuencia desconcertantes, abrió una crisis política al asumir las atribuciones de los ministros de Defensa, Interior e Información. El fracaso de la negociación para solucionarla condujo a la disolución del Parlamento y a la convocatoria de elecciones, las terceras en cuatro años, cuyo resultado refleja una mayor polarización de la sociedad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004