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Allegados a las víctimas de de la Jiménez Díaz, reunidos en el aniversario del crimen

Unos 20 familiares y amigos de las tres personas que ayer hizo un año que murieron en la Clínica de la Concepción a manos de la médico residente Noelia de Mingo, que sufría problemas psiquiátricos, se concentraron en la mañana de ayer a las puertas del centro sanitario. Los congregados guardaron un minuto de silencio junto al olivo que fue plantado a principios de año por las compañeras de una de las fallecidas, la también doctora Leilah el Ouammari. También colocaron ramos de flores y una pancarta en la que se podía leer: "Estos muertos tampoco deben olvidarse".

La presidenta de la Asociación del Defensor del Paciente (ADEPA), Carmen Flores, y el novio de Leilah, Fernando Alberca, criticaron el "abandono" que, según ellos, están sufriendo por parte de la Administración. "Ni siquiera se ha dirigido a nosotros para darnos el pésame ni nos han ofrecido en ningún momento atención psicológica", protestó Alberca, quien mostró su descontento con el fiscal de instrucción del caso y la gerencia de la Fundación Jiménez Díaz, titular de la Clínica de la Concepción.

Según Alberca, los responsables del centro conocían la enfermedad psiquiátrica que padecía Noelia de Mingo, y aun así le dieron un trato de favor "por la relación que existe entre la familia Jiménez Díaz y la de Noelia".

Por su parte, el abogado de las víctimas, Carlos Sardinero, explicó que la instrucción del caso ya está muy avanzada, que han declarado 20 testigos y ya han sido presentados los informes psiquiátricos de De Mingo. El juez de instrucción debe decidir ahora si imputa como responsables del suceso a varios responsables del equipo médico de la Clínica de la Concepción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004