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Crítica:LIBROS

Teoría y práctica de la moral del beneficio

La cuestión del papel que juega la ética en la empresa ha producido y producirá muchos libros, ensayos y análisis. La nueva visión de la empresa atribuye un papel creciente a las preocupaciones éticas como parte del funcionamiento normal de las empresas. El paradigma de la nueva empresa sería beneficios más ética. A efectos empresariales, entiéndase por ética empresarial la tarea de ocuparse de la posibilidad de la credibilidad social de cada compañía.

Ahora bien, la cuestión es si existe una preocupación real en las empresas acerca de la ética o es más bien una cuestión de declaraciones públicas de intenciones. Sostiene el autor en páginas bien tempranas de Ética empresarial que la ética es hoy "una dimensión propia de la empresa como respuesta clara a las necesidades funcionales del propio sistema económico empresarial". La verdad es que en la práctica esa dimensión propia es más bien dudosa. De hecho, lo que sí se aprecia en las noticias que generan las compañías es una separación cada vez mayor de los compromisos asumidos en la lógica tradicional del mercado o del capitalismo, como se prefiera llamar. Los casos de Enron o Parmalat pueden leerse como excepciones catastróficas o como muestras públicas de comportamientos sólidamente establecidos, y la interpretación más verosímil es la segunda.

Ética empresarial. Del diálogo a la confianza

Domingo García-Marzá

Editorial Trotta

ISBN 84-8164-694-6

Cosa distinta es que abunden los seminarios sobre responsabilidad social de la empresa, sobre ética de los negocios, compromisos con el medio ambiente y declaraciones sobre transparencia. En pocos momentos de la historia económica reciente se ha detectado una distancia tan grande entre el modelo de empresa que se quiere conseguir y el realmente existente.

Al margen de la existencia de ese gap existencial, que debería ser explorado intensamente por los teóricos y prácticos de la empresa, el texto de García-Marzá se adentra por los vericuetos de la ética en general y del poder dentro de la empresa no menos en general. Aquí manda -como casi siempre en los últimos tiempos- Kant y sus imperativos. El autor viene a proponer un cuadro de exigencias de las empresas que incluyen aceptación de responsabilidades externas al margen de la lóigica del beneficio -de antiguo saben los empresarios que también hay que invertir en buenas obras para dar lustre al negocio-, la difusión de los compromisos con el entorno social y las obligaciones de transparencia. Siempre en la medida exacta de su poder y capacidades.Hay una conexión muy estrecha entre la ética y el buen gobierno que se desprende de las 290 páginas del libro.

García-Marzá insiste en la línea común que se observa en la ensayística de centro-izquierda cuando trata de la posición relativa del Estado y la empresa en la sociedad: no hay vuelta atrás en los derechos sociales, el mercado regula una pate limitada de las necesidades individuales y el Estado sigue siendo necesario. No es difícil aceptar esta visión socieconómica si se tienen en cuenta las simplezas que hacen pasar por doctrinas articuladas los predicadores del mensaje neoliberal, siempre prestos a denigrar el papel del sector público..., salvo cuando se puede utilizar como instrumento necesario de multiplicacuión del negocio. Véanse al respecto los inmarcesibles ejemplos dictados durante las dos legislaturas del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004

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