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Análisis:Zapping

Tres nombres

Telepasión era aquel invento en el que presentadores de TVE aprovechaban la depresión navideña para perpetrar un programa musical. Algunos eran peores presentando que cantando, pero la periodicidad del formato lo hacía entrañable, ese adjetivo que, pese a su prestigio, no deja de remitirnos al sustantivo entrañas.

Sonia Ferrer

Que un presentador se atreva a pasarse al lado de la ficción es cada vez más frecuente. Luna negra (TVE) es una máquina de dar oportunidades. Está Javier Estrada, ex concursante de Gran Hermano. Está Anne Igartiburu, que cuando no presenta Corazón de primavera (1.700 programas en antena) interpreta a Loreto, una prostituta de lujo. Y está Sonia Ferrer, presentadora de Gente, que encarna a la abogada Mati. En un capítulo, Ferrer está mirando la tele y ve a su compañera Pepa Bueno leer una de esas sangrientas noticias con las que la televisión pública intenta abrirnos el apetito. ¿Guiño endogámico? No: metatelevisión.

Pepe Colubi

Tiene nombre de personaje de tebeo y memoria de concursante de Saber y ganar. En 1999 publicó La tele que me parió, una reflexión sobre su adicción televisiva que contenía descripciones como ésta de Jiménez del Oso: "Su aspecto como de disidente soviético, con esa poblada barba, las bolsas debajo de los ojos y el gesto tranquilo y distante, predisponía a lo paranormal". Ahora, Colubi le ha añadido capítulos sobre los desmanes cometidos desde entonces. Es, pues, un libro mutante: cambia en función de la evolución de un medio capaz de compaginar El castillo de las mentes prodigiosas y Gran HermanoVIP (ganó Marlene Morreau: ¡lástima que Pilar Rahola no aceptara la oferta!). En la presentación de La tele que me parió 2 se habló de telebasura. El presentador Jordi González, que junto a José Corbacho oficiaba el acto, dijo algo que sonó como un haikú catódico: "No creo en la telebasura. Ni tampoco en Dios".

Miguel Sen

Si Karlos Arguiñano encarna al cocinero mediático por excelencia, otros canales buscan programas distintos. El de TV-3, Cuines, apuesta por un cocinero diferente cada día. Lo dirige Miguel Sen, gastrónomo y escritor, dos aficiones que han dado nombres como Camba o Vázquez Montalbán. Sen acaba de publicar una interesante novela titulada Un artículo de encargo, en la que, a través de las vivencias de un cocinero de ficción, repasa la historia del franquismo estomacal, con sus cacerías y una bohemia que, sobre brasas totalitarias, sobrevivió a base de recetas que sólo se conservan en la memoria. Desconstruida, en este caso. Aunque para desconstrucción, la de Crónicas marcianas. Pese a la amenaza de Sardá de multar severamente a los faltones, hace unos días que Kiko y Sonia se ensarzaron en su enésima pelea remunerada. ¿Nombre del plato? Mousse de camorra con salsa de ordinariez. Ideal para combatir el estreñimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004