No se atreven a decir rotundamente que está a punto de ser la mayor infraestructura de realidad virtual de Europa, pero saben con seguridad que compiten por ese primer puesto. Luis Pastor, director del departamento de Ciencias de la Computación, Estadística y Telemática de la Universidad Rey Juan Carlos, presentó la pasada semana, en el marco de la V Feria de Madrid por la Ciencia, la cueva virtual que el centro académico ha incorporado a sus instalaciones.
Se trata de una espaciosa habitación en la que las tres paredes y el suelo se convierten en pantallas controladas desde un ordenador. Sus habitantes disponen de unas gafas que transforman en tres dimensiones de las imágenes proyectadas.
El sistema incorpora un equipo emisor de sonidos desde cualquier dirección y un sensor que señala al ordenador la posición del usuario, con el objetivo de modificarle la perspectiva de las imágenes a medida que se va desplazando por la cueva. El resultado es que, una vez dentro, se pueden realizar paseos virtuales muy detallados por los territorios creados por el conjunto informático.
Las dimensiones actuales de la cueva virtual son de 3,20 por 3,20 metros de planta y tres metros de altura, aunque en meses duplicará tamaño.
Su amplia capacidad permite que ya ahora se puedan introducir en ella hasta 12 personas. Las paredes no son fijas, sino que puede modificarse su posición en función de las necesidades, abriéndolas o cerrándolas en abanico, o bien juntándolas en una sola pantalla plana de casi 10 metros de longitud.
La universidad construye un edificio para albergar esta infraestructura, destinada a potenciar exponencialmente las posibilidades de experimentación tanto de los investigadores de su Centro de Apoyo Tecnológico como de las empresas que piden sus servicios.
Según Pedro González-Trevijano, rector de la universidad, "la arquitectura, la ingeniería, el diseño y la medicina son algunos de los campos en los que su aplicación práctica resulta más factible". El coste de la infraestructura supera el millón de euros.
Los primeros proyectos en los que trabaja este nuevo espacio están relacionados con la visualización de datos médicos, en concreto resonancias magnéticas y tomografías por emisión de positrones destinadas a la detección del cáncer.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de abril de 2004