Tomás Soria, un trabajador autónomo de 56 años, murió ayer al quedar atrapado entre una máquina retroexcavadora de su propiedad y su furgoneta, cuando trabajaba en las obras de ampliación del aeropuerto de Barajas. Las primeras investigaciones apuntan a que el operario olvidó bloquear con el freno de mano la máquina que estaba conduciendo.
El accidente se produjo a las 8.30 en las obras del plan Barajas, aunque dentro de los límites de la base áerea de Torrejón. El trabajador era un autónomo subcontratado por la empresa adjudicataria de los trabajos, la unión temporal de empresas formada por las constructoras Dragados y ACS. Tomás Soria dejó la máquina para ir a su furgoneta, aparcada a pocos metros, y coger un bocadillo. Pero la retroexcavadora se deslizó y lo aprisionó contra el vehículo.
Al lugar del accidente se trasladó el servicio médico de la obra, que sólo pudo certificar el fallecimiento del operario por la gravedad de las lesiones. Ésta es la cuarta víctima mortal en las obras de ampliación de Barajas. Tres de ellas han ocurrido este año, según UGT.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de abril de 2004