Tras recorrer las variedades blancas, le llega el turno a las negras, mezclando castas nacionales y foráneas.
Bobal: Rica en materias colorantes y presente en Valencia, Cuenca y Albacete.
Cabernet franc: De origen bordelés como la sauvignon, da lugar a vinos más suaves.
Cabernet sauvignon: Originaria del Médoc francés, presente en todos los continentes.
Cariñena: Productora de vinos robustos, pero equilibrados, se complementa muy bien con la garnacha. Abundante en Cataluña y La Rioja, donde recibe el nombre de mazuelo, está considerada variedad principal en la Denominación de Origen de Calatayud.
Garnacha tinta: De gran rendimiento, da lugar a vinos vigorosos. Es la uva tinta más cultivada en España.
Garnacha tintorera: También llamada alicante y al igual que la alicante bouché y la gewürztraminer, tiene la pulpa coloreada.
Graciano: De escaso rendimiento, produce vinos muy apreciados. Los vinos jóvenes de graciano son muy tánicos, broncos y ásperos, pero experimentan una magnífica evolución durante la crianza en madera y botella. Por ello intervienen en los grandes reservas riojanos y navarros.
Listán negro: Variedad con cierta presencia en el norte de Tenerife y otras islas canarias.
Malbec: Francesa, se encuentra introducida desde hace años en la Ribera del Duero. Existen pequeñas proporciones en otras zonas.
Manto negro: Autóctona de Baleares.
Mencía: Según estudios recientes parece que es muy similar a la cabernet franc y da lugar a vinos de gran calidad.
Merlot: Origen de vinos muy aromáticos y finos que procede de Burdeos. Tras la sauvignon, es la variedad de uva más frecuente del mundo.
Monastrell: Muy dulce y productiva de donde se obtienen vinos de color intenso y notable graduación.
Petit verdot: De origen bordelés, es especialmente usada en el Médoc. Empieza a dar los primeros vinos en España.
Pinot noir: De origen francés, extendida en Europa. En Borgoña y Champaña desarrolla su más alta expresión.
Prieto picudo: Da lugar a vinos muy aromáticos y personales, algo ligeros en color, pero muy agradables. Abundante en Zamora y León.
Syrah: Variedad de incierto origen persa, con importante implantación en el centro y sur de Francia. Los prestigiosos vinos de Hermitage suelen estar elaborados al 100% con esta uva.
Tempranillo: De gran finura y muy aromática, es la estrella de las variedades españolas: ull de llebre en Cataluña, cencibel en Castilla-La Mancha y Madrid, tinto fino y tinto del país en Castilla y León.
Tinta de Toro: Da lugar a vinos aromáticos y de acusada calidad, aunque no es muy productiva. Algunos mantienen que se trata de la tempranillo aclimatada a la zona zamorana que le da nombre. Considerada variedad principal de la D.O. Toro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 2004