La inseguridad de Irak y la oleada de secuestros de extranjeros en los últimos días -un portavoz de EE UU en Bagdad informó ayer de que hay 40 rehenes de 12 países- ha hecho saltar las alarmas en varias cancillerías acreditadas en la capital iraquí. España, Alemania, Francia, Portugal y la República Checa han pedido a sus ciudadanos que no viajen al país árabe y que salgan todos aquellos cuya presencia no sea imprescindible. "Hay que extremar las precauciones", afirmó ayer el encargado de negocios español, Marcos Vega.
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El diplomático aconsejó ayer a los residentes y periodistas españoles que, mientras dure la actual situación, "lo prudente es que se reduzca el personal al mínimo imprescindible y que quienes tengan que estar en Irak eviten desplazamientos por carretera y restrinjan sus movimientos al máximo". Francia, Alemania y Portugal fueron más lejos y recomendaron a sus ciudadanos salir de Irak.
El Gobierno francés exhortó al centenar de compatriotas que se encuentran en Irak a que abandonasen el país y pidió el aplazamiento de cualquier viaje previsto. "La situación evoluciona como lo temíamos desde el comienzo de la crisis", afirmó ayer el primer ministro Jean-Pierre Raffarin. Francia, Portugal y Alemania han llegado a solicitar incluso la salida de los periodistas, que recientemente han sido las principales víctimas de los secuestros, la mayoría de ellos en la carretera que une Ammán con Bagdad.
La inseguridad de los informadores aumentó ayer cuando las tropas de Estados Unidos detuvieron al clérigo Hazem al Arayi, lugarteniente del líder radical chií Múqtada al Sáder cuando iba a ser entrevistado por un semanario italiano en un hotel de Bagdad. Las autoridades de EE UU liberaron al clérigo horas después. Páginas 2 a 5
Editorial en la página 12
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 2004