El paso de las elecciones ha suavizado la posición del PP ante la posibilidad de reformar los estatutos de autonomía. Esta semana, el líder de los populares catalanes, Josep Piqué, rectificó y anunció que su partido acudirá a la comisión del Parlamento autónomo que estudiará la reforma del Estatuto catalán. Este fin de semana, el presidente del PP gallego y de la Xunta, Manuel Fraga, se mostró abierto a afrontar esa cuestión en esta legislatura. Y, ayer, el coordinador regional, Antonio Sanz, indicó que el PP andaluz estudiará su incorporación a la ponencia de reforma del Estatuto de Autonomía cuando haya "propuestas concretas".
"Debemos conocer con claridad las propuestas concretas, el sentido de las mismas y la voluntad de consenso de llevarla a cabo por el Gobierno andaluz, que aún no se ha producido", aseguró Sanz, quien apostilló que "todavía no se ha producido la invitación ni la propuesta"
En la pasada legislatura, el PP andaluz mantuvo una postura ambigua sobre la posibilidad de afrontar una reforma del Estatuto andaluz. Su entonces presidenta, Teófila Martínez, tan pronto dijo estar "de frente" a cualquier reforma, como estar dispuesta "a debatir y negociar". Sin embargo, conforme se acercaron las elecciones autonómicas, los populares se mostraron cada vez más reacios a la reforma.
En el último debate parlamentario, a finales de 2003, el PP fue el único partido que consideró "innecesaria" la modificación del Estatuto, "ante la falta de demanda social" y abogaba por "desarrollar y cumplir con el actual texto legal", una apuesta que se mantenía en su programa electoral.
La propuesta que expuso Chaves a final de la pasada legislatura se apoya en diez líneas generales, entre las que destaca la creación de una Agencia tributaria autonómica (una cuestión que fue duramente criticada por el PP), y requiere entre otras cosas la reforma constitucional del Senado, un asunto que el nuevo Gobierno central se ha comprometido a llevar a cabo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de abril de 2004