Enrique Bunbury vuelve más anarquista y furioso que nunca. En una entrevista en el mensual español Rolling Stone, el cantante habla de su último disco, Viaje a ninguna parte, un homenaje a la figura del rockero errante que ha elegido ser, y de la gira que acaba de realizar por el mundo. El aragonés provocador cuenta sus fobias, califica a la Iglesia católica de "puta secta" y se reafirma en sus principios: "Me niego a ser uno de esos cantantes acomodaticios y asépticos que tanto se han dado en los últimos tiempos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de abril de 2004