La lucha contra el fraude fiscal es la gran asignatura pendiente del nuevo equipo que dirige la Agencia Tributaria desde el cambio de Gobierno. Su director, Luis Pedroche, lo admitió ayer sin ambages: los resultados de los últimos años son "insatisfactorios" y se ha producido un "abandono" de ese objetivo. Éste ha sido uno de los principales motivos de que el vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, decidiera rescatar a Pedroche de su puesto en la Intervención del Estado, para situarle al frente de un organismo como la Agencia Tributaria, blanco de las críticas socialistas desde la oposición.
También desde dentro de la Agencia las quejas sobre la "dejadez" del anterior Gobierno en la lucha contra el fraude han arreciado. En especial, desde el cuerpo de inspectores, que han denunciado en los últimos meses hasta 14 "coladeros" en la legislación actual para la elusión fiscal y que en la Agencia Tributaria únicamente se inspecciona a los que ya declaran.
La versión es la contraria a la que proporcionaban hasta ahora las cifras oficiales. Pedroche no quiso decir si esas cifras podrían estar trucadas y se limitó a anunciar que hablará con los colectivos implicados, los inspectores entre ellos, para establecer un diagnóstico. Los sectores a perseguir seguirán siendo los mismos (inmobiliario, productos financieros, bienes de lujo...), pero habrá nuevas líneas de investigación.
Pedroche comenta que Solbes pensó en él como "gestor" y éste será su otro gran objetivo al frente de la Agencia. Aquí su valoración es positiva respecto de lo hecho hasta ahora. En su opinión, se ha avanzado mucho en los servicios de ayuda al contribuyente, apuesta que quiere mantener, dada la "complejidad" de los tributos.
Hay otras dos novedades en ciernes que el nuevo director de la Agencia Tributaria deberá gestionar, aunque la decisión se tomará más arriba. Una de ellas es la extensión de la paga de 100 euros al mes a todas las madres con hijos menores de tres años, anunciada por el Ministerio de Trabajo. La otra, el compromiso electoral de adaptar las retenciones a la inflación para evitar el elevado importe de las devoluciones del IRPF.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de abril de 2004