Magda Szabo (Debrecen, 1917) publicó su primera novela en los años cuarenta y el año pasado ganó el Premio Femina en Francia a la mejor obra extranjera por La puerta, editada en húngaro, en 1987. Existen pocos ejemplos de una vitalidad literaria tan larga y prolífica: en Hungría acaban de aparecer sus memorias y es considerada uno de los grandes clásicos de su literatura, a la misma altura que el Nobel Imre Kertész o Sandor Marai. En España, sus obras, ahora descatalogadas, fueron traducidas en los años cincuenta y sesenta. Su vida y su obra son un testimonio de la convulsa historia de Hungría del siglo pasado, desde el desmoronamiento del Imperio Austrohúngaro hasta la II Guerra Mundial, el comunismo y la desaparición del telón de acero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de mayo de 2004