La vida de unas 600 familias residentes en la calle de Cullera (distrito de Latina) cambió hace dos años cuando los vecinos de unos bloques próximos, en la calle de Alhambra, decidieron cerrar con una valla su parcela para construir un aparcamiento particular al aire libre. El problema surgió al descubrir los residentes de Cullera que ya no podían atravesar la parcela vallada -como venían haciendo desde hacía 40 años- y que debían rodear obligatoriamente los bloques de Alhambra. Los afectados son principalmente gente mayor, y parte de los terrenos cerrados son del Ivima.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de mayo de 2004