"Ninguna confesión tendrá carácter estatal". (Artículo 16.3 de la Constitución Española.)
"Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias". (Artículo 16.2.)
Considero, pues, a tenor de ello: a) Que en la promesa que hacen los ministros del Gobierno ante el Rey no deben figurar ni la Biblia, ni el crucifijo, ni símbolo religioso alguno porque "ninguna confesión tendrá carácter estatal". b) Que al tener que optar los ministros por la fórmula de juramento o de promesa, de forma implícita se declaran sobre su religión o creencias, lo que está en contradicción con el punto 2 del citado artículo 16 de la Constitución.
Sinceramente, creo que tanto la fórmula establecida para tan relevante acto institucional del Estado como la presencia de la Biblia y el crucifijo, son reminiscencias del nacionalcatolicismo de la dictadura franquista.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de mayo de 2004