El ministro del Interior, José Antonio Alonso, es partidario de reformas legales que permitan controlar la predicación de los imames e impedir la propagación del radicalismo islamista. Alonso reflexiona también sobre la conveniencia de crear un registro de actividades religiosas. Sobre el 11-M, el ministro insiste en que en España no se ha pensando ni trabajado sobre el terrorismo islamista.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de mayo de 2004