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OPINIÓN DEL LECTOR

Divorciadas

Uno de los peores suplicios por los que debe pasar una divorciada proviene del funcionamiento "por defecto" de la Administración Pública. Por defecto, el primer nombre que aparece como titular de la vivienda es el marido, aunque sea de los dos. Por defecto, también figura en los contratos y recibos derivados -impuestos municipales, agua, luz, teléfono-. Por defecto, los comunicados del colegio del hijo -notas incluidas- se hacen a nombre del padre, aunque vivan con la madre, y por el mismo motivo se le incluye como beneficiario en su cartilla de la Seguridad Social.

Para cambiar esto, la mujer tiene que hacer múltiples gestiones que incluyen en algunos casos incluso la presentación del permiso o consentimiento del otro. Yo he tardado más de 10 años en corregir los recibos derivados del Padrón municipal. He llegado a recibirlos por triplicado, siempre a nombre de los hombres adultos que en algún momento han vivido conmigo: mi ex marido, mi hermano y un amigo. Es hora de corregir este defecto del sistema y aprovecho la nueva sensibilidad con los asuntos de género que han incorporado los Gobiernos paritarios socialistas para reivindicarlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2004