Los ochos subdelegados del Gobierno en las provincias andaluzas prometieron ayer sus cargos en un acto presidido por el Delegado de Gobierno en Andalucía, José Antonio Viera y al que asistió el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Tras la investidura, Viera resaltó la necesidad de "compartir, cooperar y dialogar" con las demás administraciones y señaló que los próximos problemas que va a abordar son la inmigración, la precariedad y la siniestrabilidad laboral y la violencia de género, para lo que prometió realizar "un esfuerzo extraordinario".
Uno por uno fueron prometiendo sus cargos los subdelegados del gobierno en la sede de la Delegación situada en la Plaza de España de la capital andaluza. Al acto asistieron la presidenta del Parlamento Andaluz, Maria del Mar Moreno, la Consejera de Gobernación, Evangelina Naranjo o los alcaldes de Sevilla y Granada, Alfredo Sánchez Monteseirín y Francisco de la Torre respectivamente.
José Antonio Viera pidió a los nuevos subdelegados "lealtad" aunque sin olvidar la tolerancia. La cooperación, el diálogo con las demás administraciones para conocer la "realidad" de cada una de ellas y el acercamiento a los agentes sociales que permitan solucionar los problemas de inmigración, de violencia de género, de precariedad y de siniestrabilidad laboral van a estar en la agenda del delegado del Gobierno en Andalucía que también pidió a los nuevos electos que sean firmes en el ejercicio de la autoridad.
No se olvidó de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado, que tuvieron una nutrida representación en la toma de posesión, y prometió cooperación tanto en materia de inmigración como entre las distintas fuerzas policiales.
José Antonio Viera pidió por último a los subdelegados que intermedien entre las diferentes administraciones y su constante dedicación.
El nuevo delegado del Gobierno adelantó que el trabajo comenzará con un análisis "detallado" de cada una de las reivindicaciones que ha realizado el Gobierno de la Junta de Andalucía en los últimos años desde el punto de vista de las transferencias para hacer una labor de coordinación con los diferentes ministerios del Gobierno de la nación.
En este sentido, Vierra tuvo palabras para el presidente de la Junta, al que expresó la "lealtad y la constante dedicación" que tendrá en favor de los intereses de los andaluces en su nuevo cargo, y se dirigió también a la presidenta del Parlamento andaluz, para ofrecerle su disposición al poder soberano de la Cámara autonómica.
Los subdelegados que prometieron fueron los siguientes: Miguel Corpas Ibáñez (Almería), Sebastián Saucedo Moreno (Cádiz), Jesús María Ruiz García (Córdoba), Antonio Cruz Jiménez (Granada), Manuel Bago Pancorbo (Huelva), Fernando Calahorro Téllez (Jaén), Hilario López Luna (Málaga) y Faustino Valdés Morillo (Sevilla).
A diferencia de lo ocurrido tanto en el Gobierno central como en el andaluz, el nombramiento de los subdelegados del Gobierno en Andalucía no ha seguido el criterio de paridad, ya que no figura una sola mujer.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2004