Javier Bocanegra (Huelva, 1972) ha construido su último libro de relatos La hebra que conduce al ovillo (Diputación de Huelva, 2004) inspirado en la literatura fantástica y de misterio, sorpresiva. De modo que la narración, que transcurre amparada en la decripción de situaciones cotidianas, en una clima de normalidad, se ve salpicada de elementos que despiertan la intigra y la curiosidad del lector. Ese elemento de asombro que agita la dirección del relato es común a las 11 historias que componen este volúmen.
Bocanegra afirmó ayer: "Un poco de misterio hace que lo que se cuenta resulte más atractivo. Que la realidad que se pinta se transforme en otra cosa. En todos los relatos hay un trasfondo que el lector desentraña poco a poco. Al principio puede resultar una historia cotidiana, pero al final desemboca en algo sorprendente". Bocanegra aporta una visión metafórica de la realidad narrada. En las historias hay mucho de incomunicación y de soledad, que el autor argumenta con sus propias teorías: "Tienen algo de yo frente al mundo. Como una persona solitaria a la que la vida zarandea y devuelve al mismo lugar donde se encontraba. Como si un pequeño huracán atrapara a esa persona, lo vapuleara, y lo devolviera a su origen", explicó.
Humor negro
Algunos de sus relatos tienen trazos de humor negro. En uno de ellos titulado Carta desde Milán, el personaje, un hombre de negocios al que su compañía traslada a la ciudad italiana se dirige a su padre, al que describe con un carácter autoritario, a través de una misiva. "Usted sabía que yo intentaba liberar a mis hermanos del yugo de su influencia". El personaje culpa en un primer momento a su padre de la extraña desaparición de su madre, por la que siente una enfermiza debilidad, en un hotel de Milán.
El protagonista decide investigar lo ocurrido hospedándose en ese mismo hotel donde vivió su madre. Poco a poco instroduce al lector en un mundo fantástico en el que el hotel se transforma en un edificio irreal: "¿Y si por causas que escapan a la razón humana, a cualquier tipo de leyes y conocimientos, el hotel Massimiliano Sforza tuviese una planta sobrenatural que bajo leyes caprichosas se cuela entre la segunda y la tercera durante un lapso de un diafragma fotográfico..?".
Bocanegra es ingeniero industrial y ha trasladado a la construcción del relato la lógica matemática. Destaca por su asombrosa ordenación del lenguaje y del hecho narrativo. Bocanegra se enfrenta ahora al reto de publicar su primera novela. "Al final sabes que el destino es escribir una novela", dijo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2004