Gerardo Camps, consejero de Empleo, calificó ayer de "inadmisible" el cierre patronal de la fábrica de calzado Martínez Valero en Elche sin previo aviso ni negociación. Camps explicó que la Inspección de Trabajo levantó acta ayer de la situación y anunció una sanción a la empresa. El comité de empresa insistió en la ausencia de condiciones objetivas para el cierre y apuntó a que el objetivo final de la clausura sea desprenderse de la actual plantilla y reabrir en condiciones laborales más favorables. La plantilla de Martínez Valero está integrada por 146 empleados, todos fijos.
"Muy bien tendrá que justificar la empresa el cierre", manifestó severo el responsable autonómico de Empleo tras comentar en Valencia la evolución del paro registrado. La empresa será sancionada con una multa en torno a 12.000 euros, explicó el consejero, quien confía en la inminente reapertura de la planta antes de iniciar negociaciones en torno a un posible expediente de regulación de empleo con "presencia de los representantes de los trabajadores".
Tanto Camps como Rafael Calvo, presidente de la patronal estatal del calzado, rechazaron el posible "efecto dominó" derivado del cierre de Martínez Valero invocado por algún representante sindical. Calvo declaró que el cierre patronal es "lamentable" y expresó su "insatisfacción y disgusto". Camps, por su parte, asumió ciertas "debilidades estructurales" en algunos sectores tradicionales que han aflorado como consecuencia de problemas de organización empresarial.
El comité de empresa insistió en la ausencia de factores objetivos para el cierre. "La producción de la firma era la normal para estas fechas", dijo Juan Antonio Macià, de UGT. "La forma en que se ha producido la clausura, sin mediar un expediente previo de regulación de empleo, no hace pensar que estamos ante lo que denominamos en el sector como operación submarino, es decir, cerrar para abrir en otro lugar, o aquí mismo, pero en otras condiciones laborales", explicó.
El sindicalista aseguró que la totalidad de la plantilla es fija y que el grueso de la producción se realizaba en la factoría ilicitana. Los trabajadores celebraron una reunión en la noche de ayer para analizar el calendario de movilizaciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2004