Después de seis meses de dura pelea entre la banca e ING Direct por el movimiento del ahorro entre las cuentas, el Banco de España ha tomado una posición definitiva. El supervisor, intentando colocarse en una posición intermedia, ha modificado el sistema actual. Hasta ahora, las domiciliaciones por importe inferior a 6.000 euros al mes eran gratuitas. En pocos días, cuando se haga pública la instrucción definitiva, ese importe se reduce al 50% y se deja en un máximo de 3.000 euros la domiciliación gratuita.
Cuando se haga por un importe mayor, no será considerada como domiciliación sino transferencia, por lo que se aplicarán las comisiones correspondientes. Las entidades tienen libertad para establecer las tarifas que cobran en las transferencias y lo hacen según importes mínimos o un porcentaje sobre el total. En los últimos años las entidades están elevando las comisiones por estos servicios.
Hasta ahora, ING Direct no cobra a sus clientes por este servicio. Incluso tampoco lo hizo cuando algunas entidades, grandes cajas y bancos, aplicaron tarifas irregularmente a los clientes que domiciliaban recibos de ING Direct. La domiciliación consiste en que ING Direct, u otra entidad, envía una orden autorizada por el cliente para que se adeude una determinada cantidad en la cuenta de su entidad de origen y, si la operación no rebasa los 3.000 euros, a partir de ahora, está exenta de comisiones. ING Direct utiliza este sistema desde 1999 y ya en 2000 el Banco de España tuvo que intervenir, en favor de la filial holandesa, ante las críticas del sector.
El acuerdo ha sido aprobado por la Comisión Ejecutiva del Banco de España, que ha seguido los términos del Comité Asesor del Sistema Nacional de Compensación Electrónica (SNCE), donde está representado todo el sector.
Según fuentes conocedoras de la negociación, el debate en el SNCE fue duro porque los principales bancos y cajas de ahorro querían reducir a cero el importe de las domiciliaciones bancarias gratuitas. Al final, se ha intentado buscar una posición intermedia ante el fuerte lobby bancario.
Acusaciones
En noviembre pasado, el Banco de España tuvo que recriminar a bancos y cajas porque cobraron por domiciliaciones. La banca acusa a la entidad naranja de ser "un parásito que se ha colocado sobre el sistema de compensación de pagos y, sin pagar por él, se aprovecha de su efectividad".
Durante la última presentación de resultados, César González-Bueno, director general, sostuvo que siempre ha cumplido la legalidad y que confiaba en que "las instituciones mantengan la defensa de los consumidores como su principal razón para actuar". ING Direct logró un resultado neto de 11,1 millones en 2003 frente a la pérdida de 25,2 millones de 2002. El banco elevó un 24% el número de clientes, hasta los 753.000, e incrementó un 34% los fondos gestionados, con 7.883 millones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2004