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LAS CONSECUENCIAS DEL 11-M

Los marroquíes propondrán la creación de consejos islámicos en cada comunidad autónoma

La Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes en España (ATIME) ha concretado su propuesta para la creación de un consejo de musulmanes en España. En el borrador, al que ha tenido acceso EL PAÍS, aboga por la elección democrática de consejos en cada comunidad autónoma. Estos consejos designarían a sus representantes en el consejo nacional. El presidente de dicho organismo sería nombrado por el ministro de Justicia entre tres candidatos propuestos por los demás miembros. ATIME remitirá su iniciativa al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

ATIME es una organización laica. A pesar de ello, su propuesta cuenta con avales serios. De una parte, el 90% de los musulmanes que hay en España son inmigrantes marroquíes, practicantes del rito malekita. De otra, fue el primer organismo que, tras el 11-M, denunció la existencia de mezquitas-garaje "donde se predican ideas extremistas, violentas y antidemocráticas" y abrió la discusión sobre la necesidad de poner orden en el caos del islam en España. Por último, se trata de la asociación con mayor número de afiliados musulmanes que existe en el país.

El documento elaborado por ATIME reitera las denuncias realizadas tras el 11-M: "Muchos de los imames que hoy predican en las más de 250 mezquitas-garaje han sido contratados por vecinos musulmanes o impuestos y financiados por alguna secta oscura. Es bastante peligroso ver cómo cualquiera puede adoctrinar a los musulmanes o educar a sus hijos en horas extra sin control ni programas homologados".

La fórmula que propone la organización apunta a que sea la propia comunidad musulmana la que vele por un culto basado en "el respeto absoluto al Estado de Derecho y a la Constitución" y preserve "el apoliticismo y la neutralidad de las mezquitas".

En este sentido, el presidente de ATIME, Mustafá El Mirabet, marca distancias respecto al control policial con el que especuló el ministro del Interior, José Antonio Alonso, en una entrevista publicada por EL PAÍS el domingo pasado: "El ministro ha manifestado una preocupación del Estado, pero creo que ha cometido un error táctico al querer abordar la situación desde el Pacto Antiterrorista. La comunidad musulmana necesita ayuda para deshacerse de los extremistas. Nuestra propuesta no es policial, sino que persigue una acción política del Estado".

ATIME propone para las mezquitas una triple función: religiosa, cultural y social. Respecto a la primera, señala la celebración de las oraciones y la recolección del zakat, una limosna religiosa que puede convertirse en una de sus fuentes de financiación. En cuanto a la segunda, asegurar la enseñanza de la religión y la cultura musulmanas. La tercera consistiría en servicios religiosos y de carácter benéfico.

"Estas actividades", señala el documento, "deben estar supervisadas y organizadas por un consejo de musulmanes elegidos democráticamente por ellos mismos. Los imames deben ser propuestos por la comunidad de fieles y nombrados por el consejo".

Como primera medida, ATIME propone la elaboración de un censo real de musulmanes y de una serie de criterios para la presentación de candidatos a miembros del consejo. La organización considera que el sistema de elección debe fijar un porcentaje obligatorio de representación de las mujeres.

El consejo nacional aseguraría la coordinación de las fiestas religiosas, supervisaría la actividad de los imames y dictaría jurisprudencia cuando se presentaran situaciones inéditas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2004