134 metros de historia
La torre de lanzamiento del Apolo 11, la nave que llevó al hombre a la Luna en julio de 1969, ha comenzado a ser desmantelada en el centro espacial de Cabo Kennedy (Florida, EE UU). Salvar la estructura de 134 metros cuesta 33,4 millones de euros; cantidad que no ha podido ser reunida por la Space Restoration Society, una organización británica creada para salvar y conservar el patrimonio aeroespacial, según publicó el The New York Times.
Casi leer el pensamiento
Investigadores de la NASA han comenzado a traducir los movimientos de las cuerdas vocales que no llegan a ser emitidos de manera audible por el ser humano, como los que se producen cuando leemos en voz baja o cuando pensamos. Un equipo del centro de investigación Ames ha mostrado que situando sensores bajo la barbilla y alrededor de la nuez se reciben señales nerviosas que se pueden traducir en palabras con un programa informático. Una técnica útil para entenderse en ambientes muy ruidosos y también para astronautas.
Detección fácil del ADN
Ulrich Bockelmann y su equipo de la Escuela Normal Superior de París han mostrado que es posible medir la carga eléctrica intrínseca a las moléculas de ADN y detectar e identificar así una mutación genética. El equipo colocó las moléculas de ADN sobre la superficie de un conjunto de
transistores de efecto de campo y midió las propiedades electrónicas de cada transistor en la red formada, deduciendo así de qué moleculas se trataba, según publica Applied Physics Letters.
Plutonio en el Ártico
El accidente de la central nuclear de Chernóbil, en 1986, las pruebas con armamento nuclear y las emisiones de las plantas de reprocesamiento de plutonio han dejado rastro en el océano Ártico. Un grupo del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA) de la Universidad de Barcelona -encabezado por Pere Masqué-, ha conseguido determinar el origen de los elementos radiactivos encontrados en la zona del Estrecho de Fram (entre Groenlandia y las islas Spitsbergen), que han sido transportados en hielo marino desde Siberia. Al fundirse, este hielo formado en Rusia deposita su contenido contaminante en los sedimentos marinos del Atlántico Norte. El estudio ha sido publicado en Environmental Science & Technology.
Carbono 50 sólido
Buckyball era hasta ahora la molécula sólida de carbono más pequeña: un fullereno creado en 1985 y que acaba de ser desbancado por una nueva molécula aún menor. Buckyball tenía 60 átomos, forma de jaula esférica compuesta por pentágonos y hexágonos, y obedecía la Ley del pentágono aislado (LPA), según la cual las moléculas más estables son aquéllas en la que cada pentágono está rodeado por seis hexágonos. La nueva molécula, creada por el equipo de Lan-Sun Zheng, en la Universidad de Xiamen (China), no respeta la LPA, tiene 50 átomos y parece un planeta con un cinturón de 10 pinchos o brazos, según publica Science.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2004