"Si los americanos me vuelven a detener, me suicido antes de volver a ese lugar", dice Sha'aban Al Janabi, que pasó 25 días en la siniestra prisión de Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad. Jabani, que fue detenido el pasado diciembre en Faluya acusado de participar en los ataques a las fuerzas de EE UU, asegura que fue golpeado durante esos días antes de ser liberado en un granja cerca de esa ciudad suní.
"Estaba esposado y con los ojos vendados. Nos dejaron 10 días a la intemperie en un patio de grava y nos daban una botella de agua al día para beber y lavarnos", dice ante las puertas de la cárcel, adonde ha vuelto para interesarse por sus parientes, que fueron detenidos a la vez que él y que aún siguen presos.
Docenas de mujeres y hombres se reunieron ayer ante la prisión para preguntar por sus familiares, horrorizados tras haber visto las imágenes de tortura difundidas por la televisión norteamericana y con la esperanza de que alguno de ellos se encontrase entre los 240 presos liberados ayer por los militares de EE UU.
Algunos iraquíes afirman que la cárcel de Abu Ghraib -construida por los británicos en 1960, convertida en el principal centro de torturas y ejecuciones de Irak bajo Sadam Husein y bautizada ahora Centro Correccional de Bagdad- es un santuario comparado con lo que ocurre en otras cárceles norteamericanas en el país.
Abdulá al Dulaimi, que ha venido a preguntar por sus hermanos, dice que estuvo preso en enero en un centro de detención cerca de la frontera con Siria. Cuenta que una vez lo pusieron en algo llamado el atáud, una caja de madera demasiado pequeña para poder estar de pie, durante dos días. Asegura que recibió palizas y que la aplicaron electrodos en el pene. "No nos dejaban dormir; nos humillaron. Si hablabas con otro prisionero tenías que hacer flexiones con un soldado de pie encima de tu espalda. Nos ponían en fila desnudos y un soldado nos daba golpes con un palo y a veces nos sodomizaban con el palo", añade Al Dulaimi.
El Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos ordenó ayer una investigación sobre las torturas a los detenidos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2004