El 9 de abril, Viernes Santo, mi hija, Mª José Gallardo, tuvo un accidente de tráfico gravísimo y se ha salvado, y en el día de hoy la tengo en mi casa gracias al buen hacer de la Guardia Civil de Tráfico (Palma del Condado), 061, personal del helicóptero que la trasladó a Sevilla, doctora Obispo (cirujana), personal sanitario de la UCI de traumatología del hospital Virgen del Rocío de Sevilla y Cirugía Torácica. Quiero incidir especialmente en la labor profesional del doctor Santamaría, de la UCI de Traumatología, y a su trato humano, y a las enfermeras de la UCI. Esta felicitación pública no lo es tanto por el trabajo sanitario realizado, sino por la percepción de mi familia de que han realizado su labor con mi hija más allá de sus obligaciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 2004