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ESTRENOS | 'A la sombra de los sueños'

Bajo presupuesto y mucho diálogo, claves del debú de Ruiz Barrachina

'A la sombra de los sueños' se estrena hoy con 20 copias

El novelista Emilio Ruiz Barrachina debuta como director con el thriller A la sombra de los sueños, que presenta como "una nueva alternativa para el cine". La cinta, que se estrena hoy con 20 copias, ha costado tan sólo 462.000 euros y se rodó en betacam digital durante tres semanas a finales de 2003 en la localidad asturiana de Llanes. Está orgulloso del proyecto con el que pretende abrir un camino a "cortometrajistas que no tienen la oportunidad de enfrentarse a un largo". "Con esta película queda demostrado que con una buena idea, muchas ganas, esfuerzo e ingenio se puede llevar a cabo una película en excelentes condiciones", explica Ruiz Barrachina, que en 2001 publicó la novela homónima. El filme compitió en el Festival de Isla Antilla y se verá en el Festival de Vitoria que empieza hoy.

A la sombra de los sueños, protagonizada por Juan Carlos Naya y Eloísa Martín, trata de la soledad y de las válvulas de escape ante una realidad agobiante. La historia gira en torno a un joven desmemoriado que despierta tras recibir una carga eléctrica en un incidente en el que su novia, hija de un magistrado, aparece ahorcada. El paciente, que escucha pasivo, intenta solventar sus frustraciones con el único pensamiento que tiene en la cabeza: el lienzo de El Bosco La extracción de la piedra de la locura. El poeta Juan Cobos Wilkins tiene un papel pequeño como uno de los personajes del cuadro.

Han sido muchas las personas que han confiado en el proyecto, haciendo posible que tuviese ese bajo coste. Los actores y el equipo técnico han trabajado con participación económica -compartiendo los posibles beneficios-, una fórmula habitual en películas de muy bajo presupuesto. Pero también, y esto es inusual, se han implicado dos hoteles, servicios jurídicos y una empresa de comunicación. Además, desinteresadamente, los alumnos de escuelas taller de carpintería y comunicaciones convirtieron el casino de Llanes en un hospital.

"Es la película más barata que se ha hecho en España desde Solas y creo que ha quedado muy digna", contó ayer Ruiz Barrachina en rueda de prensa en Madrid. El actor de teatro clásico Juan Carlos Naya, que hacía 12 años que no hacía cine, recuerda el rodaje como un aprendizaje: "Sólo teníamos una cámara y poco tiempo para rodar y entonces el actor se obliga a ponerse en marcha". Varias escuelas de cine en España esperan la visita del equipo para conocer detalles de una producción de bajo presupuesto.

"A la sombra de los sueños tiene mucho de la escuela latinoamericana en la que fui formado", explicó Ruiz Barrachina, que vivió durante 10 años en Suramérica. "Está lleno de simbología. Muchas puertas que se cierran y se abren, personajes que van en distintas direcciones...", prosiguió. "Hoy tenemos el mismo sentimiento de soledad que probablemente tenía El Bosco", comentó el cineasta. "Inicialmente, la historia se desarrollaba en Madrid, pero nos dimos cuenta de que era mejor un enclave como Llanes, donde parece que las personas no existen".

"Mi última novela, No te olvides de matarme, la he escrito pensando en el cine, pero no fue así con A la sombra de los sueños", añadió Ruiz Barrachina. "Por eso era un reto pasar los pensamientos de los personajes en primera persona a la acción", dice. "La película tiene mucho diálogo, se quieren contar muchas cosas, eso es muy del cine suramericano", señaló, "y probablemente si desde el principio hubiese sido un guión le hubiéramos dado un respiro a los diálogos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 2004