El precio de la patata nueva se ha disparado en el último mes en España y ha subido un 50%, hasta alcanzar un precio de casi un euro el kilo. La causa es que en toda Europa se han agotado prácticamente las patatas viejas (las del otoño pasado, que además fue una cosecha escasa por la ola de calor), mientras que la patata nueva española lleva un mes de retraso y todavía no se ha podido arrancar por las lluvias, según informaron ayer fuentes de la Asociación Nacional de Producción y Comercio de Frutos y Patatas (Asonal).
Asaja y Asonal esperan que la situación se corrija "en 15 días". Mientras tanto, el precio de importación de la patata francesa se ha incrementado un 50%. Asimismo, los almacenistas españoles están cobrando la patata vieja a 47 céntimos el kilo, unos precios que no eran tan elevados desde 1992, según fuentes del sector.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 2004