El ministro de Defensa, José Bono, se reunió ayer durante más de una hora con tres de las viudas de los 62 militares fallecidos en el accidente del Yak-42, ocurrido en Trabzon (Turquía) el 26 de mayo de 2003. Les prometió "todo el apoyo logístico necesario" para que puedan someterse a las pruebas de ADN y así poder resolver las dudas sobre la identificación de sus parientes muertos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 2004