El embajador de Reino Unido en España, Stephen Wright, expresó ayer por carta al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, su "malestar" por el rechazo de los puertos españoles a aceptar cruceros que hayan pasado por el puerto de Gibraltar, informaron a Efe fuentes diplomáticas británicas.
La posición tradicional española es que ningún avión o barco puede tocar tierra en España desde Gibraltar sin haber hecho antes escala en un tercer país, aunque se ha tolerado la llegada de buques cuyo armador o pabellón fueran comunitarios.
Pero fuentes oficiales británicas aseguraron anoche que en los últimos tiempos esa norma había caído en desuso y que se había vuelto a aplicar sistemáticamente desde hace un par de semanas, al menos en tres o cuatro casos.
Un portavoz del Ministerio de Exteriores español afirmó anoche que la posición española se basa en un reglamento comunitario de 1986 y en una ley de tráfico marítimo española del año 1992. Aseguró que esta norma se ha aplicado ininterrumpidamente desde entonces y que no es cierto que cayera en desuso. El mismo portavoz negó que hubiera habido una protesta formal, aseguró que ha habido varias llamadas, incluida una del embajador, para pedir información pero no para hacer una queja.
Pese a este incidente, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mantiene su intención de visitar al primer ministro Tony Blair en Londres y ya tiene cita confirmada para antes de finales de mes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 2004