Mi profesión es ama de casa y estoy un poco jubilada. En realidad, quien está jubilado es mi marido, funcionario docente a consecuencia de lo cual está en casa y, como espero que hagan los demás jubilados, participa en el hogar de todo lo que en él hay que hacer para vivir dignamente.
Digo esto porque al estar un poco jubilada, tengo mucho tiempo para leer, sobre todo los periódicos, y así me entero de lo que pasa y lo que piensan los demás, (periodistas). Esta mañana, al igual que muchas mañanas, leía un artículo en el Levante, en el que el periodista da en el clavo de lo que le ocurre a la sociedad de hoy. Siempre he pensado que había que educar a los niños para los nuevos tiempos. Y, a la vez que pensaba todo esto, veía en un bar un programa de televisión, salsa no sé qué o algo parecido, y caí en la cuenta de que mientras las mujeres no dejemos de exhibir nuestro cuerpo y alma, en toda esta clase de sitios, la sociedad no cambiará con respecto a nosotras, porque no nos equivoquemos, somos todavía las mujeres, madres, abuelas, tías, vecinas etc...quien más están con los niños/as.
En cuanto a la escuela, lo que deben esperar los padres de ella, es que los formen académicamente, que para la vida quien los tiene que formar somos los padres.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 2004